El tono gris ayuda a controlar reflejos y a ocultar bultos leves de la pared. Aplica rodillo de espuma fina, dos manos y deja secar con ventana entreabierta. Lograrás una base uniforme que realza blancos y mantiene sombras detalladas en escenas difíciles.
Instala una pantalla corta en el riel de la cortina para que desaparezca al cerrar. El borde negro aumenta el contraste percibido y ayuda a encuadrar. Unas anillas antiviento o pesas discretas mantienen la tela tensa incluso con ventanas abiertas.